miércoles, 23 de octubre de 2013

Optimismo

El optimismo es imprescindible: hace que la balanza nunca se incline por el peso de los problemas, que aparecen sin avisar, ni de los grandes y pequeños conflictos que salpican la convivencia diaria, ni de las malas rachas, que las hay y, a veces, duran demasiado, ni de los mil quebraderos de cabeza, esos que sólo conocen los que son padres. Porque el optimismo es una fuerza que desafía la ley de la gravedad y nos impulsa hacia arriba.
El optimismo nos da la fuerza suficiente para resistir los avatares que conlleva ser padres. Nos hace convertir los problemas en oportunidades, los fracasos en peldaños hacia el éxito, las equivocaciones en aprendizaje. No nos permite mirar atrás, sino siempre hacia delante, porque educar a nuestros hijos tiene que ver con el futuro, con el suyo y el nuestro. Los padres no nos podemos permitir el lujo de ser pesimistas, por muy graves que sea los problemas, lo serán más si nos dejamos vencer por el pesimismo. El optimismo no es un placebo, sino una actitud que cura más que todas las medicinas. (Tomado de una publicación)

lunes, 21 de octubre de 2013

Moralidad

Ser persona significa ser moral. El hombre es su voluntad.Todo comportamiento libre que no luche por ser moral es un comportamiento egoísta. Si no se acepta que ser persona es ser moral entonces no tiene sentido discutir sobre comportamientos, sobre ningún tipo de comportamientos.
Toda la batalla del movimiento gay consiste en que se reconozca el comportamiento homosexual no sencillamente como un bien sino como un bien moral.

Neutralidad

Solo puede tener interés en que la religión católica salga de la escuela aquél que quiere que otra doctrina ocupe su lugar.

Materialismo

No entiendo que aquellos que se dedican a las ciencias experimentales, las matemáticas, etc. y se confiesan materialistas o ateos para referirse a la vida, a Dios, al hombre, al mundo, etc. no lo hacen con fórmulas matemáticas, físicas, químicas, etc.

Santa Teresa de Jesús

Regalo y oración no se compadece, Camino de perfección, capítulo 4.

Este tener verdadera luz para guardar la ley de Dios con perfección es todo nuestro bien. Sobre ésta asienta bien la oración. Sin este cimiento fuerte, todo el edificio va falso. Camino de perfección, capítulo 5.