viernes, 19 de abril de 2013
El mito del buen indiferente
Acerca del mito del buen indiferente, es decir, de aquel que prescinde de Dios en su vida pero que pretende ser reconocido como una buena persona cabe decir: Imaginémonos dos hombres, uno de ellos un rico hacendado y el otro un indigente pero ambos físicamente muy semejantes. El indigente mata al rico y lo suplanta. Comienza a disfrutar de sus bienes. Vive morigeradamente e incluso es generoso con los demás. Dudo que si sus convecinos llegasen a conocer el homicidio lo considerasen una buena persona. El primer mandamiento, amar a Dios sobre todas las cosas, es la primera condición para que el resto de los mandamientos tengan verdaderor valor moral. Que seas sobrio con el Rioja resulta irrelevante mientras no reconozcas que el Rioja no es tuyo.
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